El heredero de un importante conglomerado coreano apuesta con sus adinerados amigos a que puede seducir a una trabajadora e inocente estudiante universitaria que no cree en el amor.

Shi-Hyun acompaña a Tae-Hee a realizar una tarea para un proyecto de fotografía fuera de la ciudad. Debido a algunos contratiempos con el transporte, ambos pasan la noche juntos.

Shi-Hyun humilla públicamente a Tae-Hee al confesarle que fingió sus sentimientos hacia ella. La madre de Ki-Yeong le pide a Mi-Ri que atienda a su hijo en el hospital.

Aprovechando que se encuentra ebria, Shi-Hyun se sincera con Tae-Hee y le pide perdón por todo el daño que le causó. Shi-Hyun le confiesa a Tae-Hee que su madre es la responsable del terrible accidente que tuvo en el pasado.

Convencida de que su interés en ella no es suficiente, Tae-Hee decide terminar su relación con Shi-Hyun y alejarse de él. En medio de una discusión llena de celos y confusión, Soo-Ji le roba un beso a Se-Joo.