Como la nueva directora de la DEA en Colombia, Catalina Santana deberá lidiar a una peligrosa banda de narcotraficantes, mientras se enfrenta a unos demonios que amenazan con destruir a su familia.

Johana decide huir de casa para lograr matar a Hilda. En un forcejeo, la exempleada de Salvatore dispara y todos quedan conmocionados.

Valeria queda cara a cara con uno de sus enemigos. La Diabla intentará demostrar su fortaleza, pero esta vez no tiene la certeza de que saldrá viva.

Albeiro y Titi sacan todo su odio acumulado. Por otro lado, el equipo de la Diabla empieza el supuesto operativo para rescatar al niño.

La Cuina, la Tonina y Pilar caen en una trampa. Por otro lado, Catalina no entregará a su nieta porque cree que el futuro con Mariana es oscuro.